{"id":149,"date":"2012-09-10T10:41:58","date_gmt":"2012-09-10T10:41:58","guid":{"rendered":"http:\/\/emoedelaparra.wordpress.com\/?p=149"},"modified":"2012-09-10T10:41:58","modified_gmt":"2012-09-10T10:41:58","slug":"primavera-salvaje-de-arnold-wesker","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/emoedelaparra.com\/index.php\/2012\/09\/10\/primavera-salvaje-de-arnold-wesker\/","title":{"rendered":"Primavera salvaje de Arnold Wesker"},"content":{"rendered":"<p>Por\u00a0Gonzalo Vald\u00e9s Medell\u00edn<\/p>\n<p>Una obra que nos remite de nueva cuenta al <em>teatro dentro del teatro<\/em>, al juego de la representaci\u00f3n que alude a la vida y a la ficci\u00f3n a un solo tiempo, pero sobre todo\u00a0 incide en la fragilidad de la condici\u00f3n humana es <em>Primavera salvaje<\/em> del dramaturgo ingl\u00e9s Arnold Wesker, que con direcci\u00f3n y traducci\u00f3n de Otto Minera se ha estrenado en el Foro de las Artes del Centro Nacional de las Artes. La obra la interpretan Emo\u00e9 de la Parra y Gutemberg Brito, y sucede la historia, con excepci\u00f3n de una escena en cada acto, en Londres durante un lapso de quince a\u00f1os. Primer Acto: 1976. Segundo Acto: 1991. Historia de amor, pero tambi\u00e9n de libertad y esperanza, <em>Primavera salvaje<\/em> vuelve a poner sobre la mesa las obsesiones de Wesker, su po\u00e9tica inquebrantablemente humana y su \u00e9tica escritural donde el amor es base.<\/p>\n<p>Arnold Wesker (Londres, 1932) es un dramaturgo ampliamente conocido en lengua hispana. Sus obras son un amplio abanico de temas (casi siempre expuestos a la luz de la cr\u00edtica) en torno a la soledad, la pareja, la vejez y el tiempo en que se van consumiendo los \u00e1nimos de b\u00fasqueda y encuentro espirituales del hombre contempor\u00e1neo.<\/p>\n<p>Autor de la trilog\u00eda <em>Sopa de pollo con cebada, Ra\u00edces<\/em> y <em>Estoy hablando de Jerusalem<\/em> (escritas entre 1958 y 1960), as\u00ed como de <em>La cocina<\/em> (59), <em>Papas fritas con todo<\/em> (62), <em>Su propia ciudad dorada <\/em>(66) y <em>Los amigos<\/em> (60), Wesker ha sido montado en M\u00e9xico con mucha fortuna; a finales de los a\u00f1os 70, Susana Alexander y Roberto D\u2019Amico dieron vida a esa pareja de apasionados amantes que subvert\u00edan el orden del tiempo y el espacio de su relaci\u00f3n, en una po\u00e9tica y conmovedora historia: <em>Las cuatro estaciones<\/em>, pieza que Alexander retom\u00f3 hace un par de a\u00f1os como directora, con las actuaciones de Ludwika Paleta y Bruno Bichir.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n Wesker se ha entregado a la narrativa en no pocas ocasiones (de hecho, su teatro traba \u00edntimo maridaje con los vuelos narrativos, toda vez que sus personajes no se constri\u00f1en a vivir esc\u00e9nicamente en acciones, sino que dejan paso libre a la palabra y, con ello, a la memoria afectiva y eficaz); de esto da cuenta una edici\u00f3n en la que Wesker conjunt\u00f3 tres relatos (<em>Pools, Seis domingos de enero<\/em> y <em>El<\/em> <em>diario del Londres para Estocolmo<\/em>); un drama aleg\u00f3rico para narrador, voces y orquesta (<em>El capit\u00e1n de Nottingham<\/em>) y un gui\u00f3n para televisi\u00f3n (<em>Amenaza<\/em>), bajo el t\u00edtulo de <em>Seis domingos de enero<\/em>, publicado en 1980 en Buenos Aires, Argentina.<\/p>\n<p>Y justamente <em>Seis domingos de enero<\/em> marcar\u00e1 una obsesi\u00f3n de Wesker ante el n\u00famero seis, que refrenda luego en su serie de piezas <em>Seis obras para una sola actriz<\/em>, traducidas y Roberto D\u2019Amico en M\u00e9xico- donde Wesker vuelve a poner la atenci\u00f3n sobre un teatro realista de \u00e1lgidas resonancias psicol\u00f3gicas, desprendido sin duda de la tradici\u00f3n impuesta -como se\u00f1ala D\u2019Amico- por obras como <em>Recordando con ira<\/em> (1956) de John Osborne y sin duda del primer Pinter, y que exige, tanto del espectador como del int\u00e9rprete, un compromiso asumido de antemano con el di\u00e1logo, con el texto, con el flujo incontenido de los parlamentos y con el juego histri\u00f3nico de las alegor\u00edas.<\/p>\n<p>Wesker apela por un espectador activo, no sujeto pasivamente s\u00f3lo a las im\u00e1genes o las acciones; pero tambi\u00e9n somete a sus actores a una entrega m\u00e1s all\u00e1 de toda convenci\u00f3n esc\u00e9nica. Quiz\u00e1 por ello, <em>Seis obras para una sola actriz<\/em> \u2013y en general, toda su dramaturgia, como bien se observa en <em>Primavera salvaje<\/em>&#8211; plantea un reto demoledor para las actrices que las lleven a efecto; y, por lo mismo, el autor no se detiene ante los avances propios de la narrativa que trastocan la habitual carrera del mon\u00f3logo concebido como tal y que, de pronto, enfrenta a quien los lee (y m\u00e1s a\u00fan, a quien lo interpreta) a cuentos de complejidad no lineal, sino entreverada en \u00e9pocas y tiempos, para hacer m\u00e1s agudo y complejo el trabajo actoral, y m\u00e1s impactante el resultado ante el p\u00fablico.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/emoedelaparra.files.wordpress.com\/2012\/09\/image006.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-150\" title=\"emo\u00e9 de la parra, primavera salvaje, wesker\" src=\"http:\/\/emoedelaparra.files.wordpress.com\/2012\/09\/image006.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" \/><\/a><\/p>\n<p>Emo\u00e9 de la Parra<\/p>\n<p>En su teatro, Wesker da un planteamiento diverso en torno a la condici\u00f3n femenina, a veces de manera irascible, otras con un sentido del humor muy contenido -dir\u00edamos que muy ingl\u00e9s- y casi siempre apuntalando hacia los vicios de una sociedad consumista y apartada de la piedad, despersonalizada, como es la sociedad en que sobreviven mujeres solas, combatientes del machismo y, peor todav\u00eda, de la misoginia y la misantrop\u00eda; del ego\u00edsmo, en suma, que permea las relaciones humanas en ciertas etapas de la vida.<\/p>\n<p>Wesker dramaturgo constantemente reflexiona en torno a la genuina actitud del escritor frente a su entorno; critica con sorna -a veces incondescendiente- la identidad de la mujer creadora. Ahora es una actriz el personaje de <em>Primavera salvaje<\/em>, Gertru, representada en juego de espejos por la actriz Emo\u00e9 de la Parra, quien encarna con lucidez y entregas aleccionadoras, como bien apunta el programa de mano \u201cla historia de una actriz atravesada por su pasi\u00f3n art\u00edstica, su necesidad afectiva, la crisis no asumida de su madurez vital y art\u00edstica, y las complicaciones de su condici\u00f3n marginal (en tanto mujer, actriz, madre est\u00e9ril, creadora y alma solitaria)\u201d. Una mujer atravesada por la lanza filosa de la existencia, acotar\u00eda yo.<\/p>\n<p>El dramaturgo analiza de manera implacable el ser femenino y puede llegar -en forma asombrosa- a concitar una desnudez del esp\u00edritu de sus creaturas, como lo hizo en <em>Annie Vacilante <\/em>(homenaje incisivo a la presencia de Edith Warthon en la tradici\u00f3n de la literatura de lengua inglesa) o en <em>\u00bfQu\u00e9 fue de Betty Lemon?<\/em> (la cr\u00edtica ante la falacia de una escritora que no quiso serlo\u2026), as\u00ed como en <em>Retratos de madre<\/em> confrontando la amargura del abandono con la vitalidad del anhelo y el gozo de vivir, cuando en apariencia, la vida \u201cya no ofrece nada\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/emoedelaparra.files.wordpress.com\/2012\/09\/image007.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-151\" title=\"Gutemberg Brito, Emo\u00e9 de la Parra, Primavera Salvaje\" src=\"http:\/\/emoedelaparra.files.wordpress.com\/2012\/09\/image007.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" \/><\/a><\/p>\n<p>Gutemberg Brito en Primavera salvaje de Wesker<\/p>\n<p>Siempre, el teatro de Arnold Wesker ser\u00e1 de gran inter\u00e9s para todos aquellos directores y actrices que deseen confrontarse con un discurso di\u00e1fano y preciso en torno a la condici\u00f3n femenina y a la vulnerabilidad humana y espiritual, a trav\u00e9s de una visi\u00f3n teatral que escarba poderosa en la verdadera sensibilidad de nuestro tiempo, aquella que aspira a la plenitud por encima de toda devastaci\u00f3n moral.<\/p>\n<p>Notables actuaciones de Emo\u00e9 de la Parra y Gutemberg Brito, una direcci\u00f3n como siempre bien pensada, rigurosa y precisa de Otto Minera, y una dramaturgia que a nadie dejar\u00e1 impasible en ning\u00fan sentido, hacen de <em>Primavera salvaje <\/em>de Arnold Wesker uno de los grandes acontecimientos del teatro en M\u00e9xico en nuestro momento, trabado desde el esfuerzo y la combativa proposici\u00f3n de creadores independientes mexicanos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por\u00a0Gonzalo Vald\u00e9s Medell\u00edn Una obra que nos remite de nueva cuenta al teatro dentro del teatro, al juego de la representaci\u00f3n que alude a la vida y a la ficci\u00f3n a un solo tiempo, pero sobre todo\u00a0 incide en la fragilidad de la condici\u00f3n humana es Primavera salvaje del dramaturgo ingl\u00e9s Arnold Wesker, que con&hellip; <br \/> <a class=\"read-more\" href=\"https:\/\/emoedelaparra.com\/index.php\/2012\/09\/10\/primavera-salvaje-de-arnold-wesker\/\">Read more<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":150,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-149","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-prensa"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/emoedelaparra.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/149","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/emoedelaparra.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/emoedelaparra.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/emoedelaparra.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/emoedelaparra.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=149"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/emoedelaparra.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/149\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/emoedelaparra.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/150"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/emoedelaparra.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=149"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/emoedelaparra.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=149"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/emoedelaparra.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=149"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}